Onda
Esta vivienda unifamiliar de dos plantas, con piscina infinita, es un ejemplo de cómo la innovación y el diseño pueden unirse para dar forma a un hogar único. Su arquitectura combina líneas limpias y contemporáneas con soluciones constructivas pensadas para mejorar la eficiencia y lograr una integración total con el entorno.
La construcción se realizó íntegramente con sistemas prefabricados, desde la estructura metálica hasta los forjados de placas alveolares. Esta elección permitió ganar precisión y agilidad en la obra, sin perder calidad en ningún detalle. Gracias al Sistema de Aislamiento Térmico Exterior (SATE) y a los zócalos de piedra natural cizallada, la vivienda alcanza un nivel sobresaliente de eficiencia energética, demostrando que sostenibilidad y estilo pueden ir de la mano.
Uno de los elementos más especiales son los muros de cerramiento, construidos con la propia piedra de la excavación y colocados en seco. Un gesto que no solo conecta la casa con su entorno inmediato, sino que le otorga un carácter auténtico y singular.
El resultado es una vivienda luminosa, abierta y funcional, donde cada rincón está diseñado para disfrutarse. Desde los interiores amplios hasta las vistas panorámicas que la rodean, todo en este proyecto refleja equilibrio, confort y una clara apuesta por la calidad constructiva.